Olivenza recupera la nacionalidad portuguesa

Un total de 80 oliventinos ya cuentan con su documento de identidad portugués

Ser natural de Olivenza, por parentesco, ascendencia o nacimiento, hoy es un lujo y también algunos de los requisitos que deben cumplir los interesados en obtener la doble nacionalidad, la española y la portuguesa.

Un total de 80 oliventinos, 37 mujeres y 43 hombres ya han conseguido poder ser considerados portugueses por Portugal y españoles por España. Se acogen así a una opción del Estado portugués enmarcada en el ámbito jurídico y de las libertades, algo por lo que ya se han interesado otro centenar de vecinos.

Ser oliventino, nacido en las pedanías de Olivenza, o en la cercana Táliga, descendiente o cónyuges de éstos son algunos de los requisitos que permiten solicitar en el registro portugués la doble nacionalidad.

El elemento afectivo, emocional y simbólico, la posibilidad de acceder al mundo laboral, una puerta abierta a la educación o a los servicios médicos, son algunas de las posibilidades que brinda la doble nacionalidad, que dota ahora a Olivenza de un carácter diferente, explica el Presidente de la Asociación Além Guadiana, Joaquín Fuentes, que hace hincapié en que no es una obligación sino una opción, la de adquirir la nacionalidad portuguesa sin menoscabo de la española. 

Precisamente esta asociación con raíces oliventinas y portuguesas, Além Guadiana, contribuye desde hace seis años a la puesta en valor de la herencia portuguesa y a la aproximación al mundo lusófono en ámbitos como la música, la lengua o las tradiciones. Señalar que esta posibilidad existe desde mediados del siglo pasado. Sin embargo, es la asociación la que trabaja desde hace varios años con un buen grupo de oliventinos que han solicitado poseer la doble nacionalidad, canalizando la información, algo que explican tiene "un alto significado afectivo, simbólico, o cultural, expresando una identidad marcada por la principal singularidad de Olivenza: su biculturalidad".

Além Guadiana se felicita ahora por el largo recorrido de trabajo, en el que 80 oliventinos han recabado información y han indagado en su pasado para poder contar hoy, antes de que 2014 cierre su telón, con dos documentos de identidad en el bolsillo, el portugués y el español.

Biculturalidad y futuro

El objetivo que se marcan no es otro que poder disfrutar de las posibilidades que brinda su biculturalidad gracias al Estado portugués, al tiempo que sentirán aún más profundamente si cabe el afecto hacia el país luso. "Es un hito muy importante para Olivenza. Hemos conseguido que Olivenza sume cultura, identidad y futuro, al tiempo que se reconcilia el pasado con el presente y el futuro". Son palabras del oliventino José Antonio González Carrillo, que además forma parte de la asociación y cuya segunda nacionalidad aún se encuentra en trámite.

El caso de Juan Manuel Vázquez Ferrera tampoco deja a nadie indiferente. Un oliventino en cuya vivienda siempre se ha hablado el idioma luso, y donde desde que conocieran la noticia de la posibilidad de lograr la segunda nacionalidad, se informaron para conocer las obligaciones de la documentación a presentar. Hoy, Juanma ya tiene ese reconocimiento y trabaja por conseguir la de sus hijos, un niño y una niña de doce y seis años respectivamente. Para Juanma entre sus motivos de solicitar la nacionalidad portuguesa es que ésta no implica tener que rechazar la española. "Soy español y estoy orgulloso de serlo" dice, al tiempo que explica que además la ha solicitado como homenaje a sus antepasados porque hace unas seis generaciones eran portugueses. "Es un homenaje a esas personas que han estado antes que nosotros y no tuvieron ocasión de elegir una nacionalidad en 1801, sino que pasaron a ser españoles por obligación, por lo que yo quiero hacer este homenaje a mis raíces".

Asimismo, en su decisión por obtener esa doble nacionalidad, el oliventino ha puesto por delante su paternidad. "Es parte del legado que voy a dejar a mis hijos, porque en un futuro y un mundo tan complicado como el que se vive, es mi obligacion como padre facilitar ese futuro máximo para mis hijos, que sirva para poder abrir puertas de cara a su futuro"

Juanma define el camino recorrido como "un proceso largo pero fácil, que ha supuesto un placer, ya que me ha ayudado a poder bucear en mis antepasados y conocerlos, al tiempo que supone un hecho histórico e importante para Olivenza. La nacionalidad portuguesa no es un regalo que nos hace Portugal, sino un reconocimieto a lo que ya éramos y lo que somos. Portugal reconoce en este caso esa otra nacionalidad que ya tuvimos un día" concluye.

Eduardo Naharro Macías-Machado, vocal de Além Guadiana es oliventino de corazón. Cuenta con la doble nacionalidad y considera que Olivenza además de sus monumentos ofrece mucho más. "No sólo es el patrimonio. Olivenza es importante por su valor intangible, por el simbolismo que la rodea. Si faltase una de las dos culturas no sería lo mismo" explica.

"Olivenza es un ejemplo de convivencia entre la culturas en el marco de la Península Ibérica. Los oliventinos tienen dos identidades históricas y culturales, dos sentimientos, aunque para algunos sólo es uno, un rasgo que otros no tienen. Sin embargo, para muchos oliventinos, consciente del pasado histórico de su tierra y su carácter bicultural, adquirir nacionalidad portuguesa puede tener un valor emocional, manifestando así su doble identidad" sentencia.

Sea como fuere, cada día son más los oliventinos interesados en recuperar su pasado. Una parte de su vida que durante años ha permanecido en el silencio y que hoy, gracias al trabajo de Além Guadiana forma parte de su nueva identidad, la que le distingue por ser español en Olivenza y portugués en Portugal.