'Suene la voz apasionada del poeta' oliventino Teófilo Borrallo Gil

Casi veinte años después de su muerte, sus sobrinos sacan a la luz el legado poético del autor

Teófilo Borrallo Gil, natural de Olivenza, falleció a los 89 años de edad, en 1996. A lo largo de su vida, fueron muchos los oficios que conoció.

­Un hombre interesado por la vida social y cultural de la localidad que estudió derecho pero cuya predilección fueron las artes. Pintor, caricaturista, pianista y escritor de música, fueron algunos de ellos. Creador del pasodoble de Olivenza, hoy, 50 años después, sigue sonando por cualquier rincón de Extremadura.

­Teófilo Borrallo Gil fue un hombre del renacimiento y gran conversador, como así lo definen sus familiares, que dedicó parte de sus días a la poesía.

­Ahora, sus tres sobrinos, y el hijo de uno de ellos, han hecho posible que sus letras vean la luz por primera vez.

­Un legado poético que recoge varios centenares de obras que giran alrededor de tres pilares: Olivenza, sus gentes y tradiciones; Sus amores, familia e hijos, y su Fe.

­Entre los poemas, historias curiosas, ensoñaciones, festejos taurinos u ocurrencias que tienen que ver con el pasar de la vida.

­El libro recoge además dibujos y caricaturas en una edición cuidada donde se puede disfrutar de todos los poemas del autodidacta.

­"Este libro llega con retraso de18 años", decía su ahijado y uno de los promotores de la obra, que se emociona cuando recuerda los momentos vividos junto a su familiar.

­Según explica, el autor escribió poesías durante toda su vida. Lo hacía en el dorso de papel ya usado, con letra pequeña, enrevesada, tal y como hiciese en alguna ocasión con cartas.

­"Unos meses antes de morir me dijo: Esto se ha acabado. Mi vida. Ayer intenté escribir y no fui capaz de hacerlo. En ese momento, cogió varias carteras y me dijo que ahí estaba todo. Tú conoces bien esto. Yo no voy a ser capaz de publicarlo, pero te lo doy y te encomiendo que seas tu quien lo haga y esto se recoja en un libro" decía a su sobrino.

­Ahora, 18 años después, el material contenido en esas carteras, con el perfecto desorden que usaba su dueño, ve la luz en un libro de unas 350 páginas.

­Un centenar de sonetos, más otros tantos poemas con distinta métrica que traerán buenos recuerdos a los vecinos de Olivenza y que servirán para que, como se denomina el ejemplar "Suene la voz apasionada del poeta" Teófilo Borrallo Gil en la calle, los colegios y cualquier rincón extremeño.

­Sus sobrinos, Ángel, Teófilo y Mauricio Rodríguez Del Rincón, se dispusieron a recoger las obras y buscar una editorial sevillana, dirigida por un familiar del fallecido, David Rodríguez García.

­A los 18 años de su muerte, se rescata la figura de un Alcalde, 1943-1952, que supo rodearse de grandes colaboradores como José Hidalgo, Luis Zambrano o Manuel Gómez Castaño. Y que con su empeño potenció el inicio del pantano de Piedra Aguda, cultivó las artes y la música y tuvo tiempo para escribir una antología poética que ya reconoce su labor.