La Filarmónica levanta al público del asiento con el Pasodoble de Olivenza

Alrededor de doscientas personas asisten al concierto extraordinario de verano

La Banda de Música La Filarmónica ha conseguido un año más levantar al público de asiento en su concierto extraordinario de verano. Alrededor de doscientas personas se daban cita en un marco inigualable para una noche de verano.

El patio de armas del Castillo fue el escenario elegido para dar cabida a un concierto arraigado en la localidad por una de las bandas más conocidas del panorama regional. Tradición, historia y calidad definen a La Filarmónica, según destaca a Hoy Olivenza su director, Salvador Rojo-Gamón, que fue alabado por sus músicos y obsequiado con un detalle de reconocimiento a su labor para con la banda, de la que es director titular desde hace algo más de diez años. Fue en ese momento en el que director dedicó la audición a un nuevo socio, un bebé con apenas un día de vida, hijo de uno de los músicos, Juanma González.

Bajo su dirección, un total de 40 músicos, otros catorce no pudieron acudir al evento, dieron vida a un concierto "complicado" para Rojo-Gamón, que tras cinco meses de preparación contó con dos partes diferenciadas. La primera de ellas centrada en el género de la zarzuela con la mazurca de Las Sombrillas perteneciente a la zarzuela 'Luisa Fernanda' de Federico Moreno Torroba. A continuación, los asistentes pudieron escuchar 'Alma de Dios' del maestro José Serrano, y tras ella la zarzuela de Federico Chueca, 'El Bateo'.

En la segunda parte, las obras de maestros contemporáneos animaron el resto de la noche. La música de la Banda Municipal de Badajoz de Juan-Gonzalo Gómez Deval, una composición del valenciano Francisco José Martínez Gallego con 'El Agua Prodigiosa' y el Danzón no.2 del compositor mexicano Arturo Márquez, que era la última obra prevista en el repertorio. Sin embargo, la agrupación decidió poner el broche de oro a su concierto con El Candil y el Pasodoble de Olivenza, que animaron al espectador y consiguieron levantarlo del asiento y hacerlo partícipe en el recital.

El objetivo, acercar la música a los vecinos y a todo su ámbito social, matiz que define a la banda local. En este sentido, momentos antes de entrar en el patio de armas, la asociación cultural quiso deleitar a los vecinos que pasaban por la plaza con un entremés de lo que más tarde se viviría en el concierto extraordinario de verano.