Un trabajador de Aqualia realiza una limpieza de imbornales Olivenza. / HOY

Aqualia Informa

Aqualia trabaja en un plan de mejora para evitar inundaciones y malos olores en las calles oliventinas

Durante junio, julio y agosto se limpiarán aquellas zonas más sensibles a acumular agua en calzadas

REDACCIÓN

Uno de los mayores problemas del Servicio Municipal de Aguas de Olivenza es el sistema de saneamiento, es decir, toda la red de rejillas de alcantarillas, colectores y emisarios que transportan el agua sucia ya usada hasta la depuradora. Del correcto funcionamiento de este sistema depende también que haya una correcta evacuación del agua en la calle los días de fuertes lluvias, de manera que se evite que vuelvan a producirse las inundaciones que acaecieron a finales del año 2021. Estos episodios de inundaciones han supuesto un nuevo punto de partida para Aqualia, la empresa gestora del Servicio Municipal de Agua, en busca de soluciones y mejoras en toda la red de alcantarillado.

La empresa lleva dos años planificando un cambio en el plan de trabajo de limpieza de tuberías y rejillas, así como en la detección de problemas existentes en la red de saneamiento de todo Olivenza junto con sus pedanías.

De esos problemas, uno de ellos es la existencia de imbornales y pozos ocultos, por lo que durante los últimos seis meses se ha comenzado un plan de trabajo para su detección y levantamiento. Estos pozos ocultos actúan como aliviadero cuando la red de colectores se llena de agua residual debido al aumento de viviendas conectadas a los mismos, lo que supone un grave problema medioambiental, pues toda esta agua sucia no va a la depuradora y provoca malos olores.

Igual pasa con los imbornales, las rejillas encargadas de recoger el agua de lluvia, algunos de los cuales han podido quedar ocultos tras los planes de asfaltado que se han realizado de forma histórica, o aquellos que se tapan con bolsas y plásticos y esto impide que puedan realizar su función. Así como los que recogen excesos de arenas y necesitan un refuerzo de limpieza de forma sistemática.

Por ello, todo el plan de mejora que Aqualia ha puesto en marcha da como resultado cambiar de forma drástica la forma en la que se venía trabajando durante los últimos tiempos y el plan de limpieza de imbornales se transforma, de manera que durante los meses de junio, julio y agosto se limpian aquellos de las zonas sensibles detectadas que tienen mayor incidencia de acumulación de aguas en las calzadas tras las lluvias extremas.

Para ello, se cuenta con un camión de saneamiento todas las semanas, al menos de ocho a diez horas, con el que limpiar sedimentos y detergentes acumulados en la red de tuberías que mayor incidencia de encharcamientos e inundaciones haya presentado. Este camión estará también disponible en el municipio cuando existan alertas meteorológicas por lluvias torrenciales para poder atender cualquier aviso.

Además, la plantilla de Aqualia trabaja en las calles de Olivenza y sus pedanías realizando un estudio de campo para actualizar en su programa informático determinados datos, como cuál es el sentido de las aguas en todo el municipio o las cámaras de descarga de aguas residuales con que cuenta la localidad para aliviar la red de alcantarillado cuando hay lluvias extremas.

Ese estudio ha arrojado datos importantes con los que se está trabajando para dar soluciones a los puntos críticos donde se producen inundaciones.

Todo este plan de mejora en el que se lleva dos años trabajando verá sus resultados durante el segundo semestre de 2022 una vez se den las lluvias en Olivenza. Con estas actuaciones Aqualia espera poder evitar en la mayor medida posible las inundaciones y todas las potenciales molestias de olores o reboses que se pudieran dar en el alcantarillado para mejorar el servicio prestado y con ello la calidad de vida de los vecinos.