El Museo Etnográfico Extremeño González Santana acoge una instalación digital de las artistas Maite Cajaraville y Gisle Frøysland para reflexionar sobre las fronteras europeas y el desarrollo industrial de Badajoz y el Alentejo
Desde el 30 de septiembre hasta el 9 de octubre de 2026, la Torre del Homenaje del Museo Etnográfico de Olivenza acogerá la instalación Adoquines para el Guadiana de las artistas Maite Cajaraville y Gisle Frøysland, una intervención que forma parte de 'Tras el telón de corcho', programación expandida del IX Foro Cultura y Ruralidades. Geografías compartidas. Cultura y cooperación en contextos rurales transfronterizos, del Ministerio de Cultura y que tendrá lugar en Zafra del 20 al 22 de octubre de 2026.
Maite Cajaraville
Maite Cajaraville, oriunda de Llerena, es artista visual y tiene una larga trayectoria en el campo del arte electrónico. Desde 2014 colabora con Gisle Frøysland, con quien dirige el festival de arte electrónico Piksel en Noruega, donde residen. Los últimos trabajos del dúo se han preocupado por la relación entre tecnologías digitales y territorialidad, con procesos afines al solarpunk y al permacomputing, pensando, por ejemplo, el papel de las fronteras en tiempos de extractivismo e hipercomunicación para realizar instalaciones en las que imaginan cruces de recursos e información entre Bergen y Llerena, fabulando estructuras tecnológicas para intercambiar el agua nórdica por el sol meridional. Siendo muy conscientes de la violencia que ejercen las Big Tech y su impacto ecológico, defienden uso crítico de tecnologías digitales que permita procesos emancipatorios y solidaridad entre contextos distantes.
Adoquines para el Guadiana
'Adoquines para el Guadiana', la nueva pieza digital que han preparado específicamente para Olivenza, parte de Puente Ajuda, como símbolo de la cercanía y distancia entre España y Portugal. Han diseñado un videojuego en torno a un puente formado por adoquines de colores sobre el que giran unos extraños pájaros que representan los proyectos empresariales que sobrevuelan el territorio: empresas de bienes raíces, centros de datos, fábricas de baterías, minería de litio o instalaciones fotovoltaicas.
Al interactuar con ellos, podemos comprar o vender acciones que se traducen en adoquines que construyen o derruyen el puente. Simultáneamente, una serie de gráficos muestran el impacto en el consumo de agua, la calidad del aire, el retorno fiscal, la participación social o el gasto de energía.
La intervención en el museo es parte del programa 'Tras el telón de corcho', desarrollado por la asociación Plataforma MAL y comisariado por José Iglesias García-Arenal como extensión del IX Foro Cultura y Ruralidades. Geografías compartidas, que tendrá lugar en Zafra a final de octubre.
'Tras el telón de corcho' es una investigación sobre los imaginarios de la frontera entre Badajoz y el Alentejo en las últimas décadas, tras la entrada de España y Portugal en la UE. A través de diferentes actividades y encargos a artistas, el proyecto analiza qué nuevos elementos identifican la frontera y marcan el devenir del territorio. La instalación en Olivenza es la última del ciclo tras actividades en el Museu da Luz en Mourãu y en la Sala Guirigai en Los Santos de Maimona.
El programa se presentará en su conjunto en Zafra durante el IX Foro Cultura y Ruralidades. Geografías compartidas a través de una exposición, performances y una publicación.
A través del videojuego, Cajaraville y Frøysland imaginan una herramienta para que la población española y portuguesa pueda intervenir en el desarrollo del lugar y donde las limitaciones del estado nación moderno queden superadas mediante la conexión digital y el desarrollo de herramientas compartidas.
Este trabajo se podrá visitar en el Museo Etnográfico Extremeño González Santana hasta el viernes 9 de octubre, cuando se clausurará la intervención con un encuentro con los artistas a las 18.30h, y además se puede acceder online en la dirección: https://brostein.piksel.org/