La sala de Usos Múltiples del Museo Etnográfico Extremeño 'González Santana' acogerá desde este jueves, 2 de octubre, y hasta el 15 de noviembre, la exposición 'Ruinas', de la artista Carmen de Matos Cabanillas.
La muestra está integrada por quince obras que conforman una serie pictórica figurativa y monocroma en la que la artista reflexiona sobre la fragilidad de la identidad humana, la memoria y el paso del tiempo.
'Ruinas' plantea un recorrido por cuerpos agrietados que funcionan como metáfora de las heridas provocadas por distintas circunstancias vitales. Sin embargo, las grietas no representan únicamente deterioro o pérdida. De algunas de ellas surgen brotes de vegetación que introducen una idea de vida y esperanza y aportan a la obra un marcado componente poético.
La propuesta de Carmen de Matos se caracteriza por combinar la pintura con la reflexión sobre los espacios y la memoria. La artista ha desarrollado en distintos puntos de Extremadura instalaciones e intervenciones efímeras en las que busca establecer un diálogo directo entre la obra, el entorno y el espectador, llevando la creación artística más allá del espacio convencional del museo.
Entre sus proyectos se encuentra Invisible, una intervención concebida para resignificar lugares cargados de historia mediante la proyección de un ojo, estableciendo conexiones entre tiempo, espacio y memoria. En 2025 desarrolló Sombras ausentes, una intervención efímera en el molino del Moscoso que invitaba a reflexionar sobre la fragilidad de la memoria y las huellas que permanecen en espacios abandonados.
Su trayectoria incluye también Robar el paisaje, proyecto en el que telas y lienzos se integran visualmente en el entorno natural, y Espacios en Tránsito, una serie pictórica realizada sobre fondos de azulejos en la que las sombras evocan figuras humanas en movimiento.
En este último trabajo, los azulejos remiten a elementos relacionados con la identidad colectiva y la pertenencia a un lugar, mientras que las sombras representan a un ser en tránsito. Una reflexión sobre una identidad que, lejos de permanecer estática, se encuentra en constante transformación.
Con Ruinas, Carmen de Matos continúa explorando estas cuestiones a través de un lenguaje visual en el que las heridas, las ausencias y el paso del tiempo conviven con la posibilidad de renacer.