Una donación anónima sufraga la restauración de Jesús de la Caña Verde, Señor de la Salud
La intervención ha sido realizada por Ricardo Pereira Kantowitz con el objetivo principal de la conservación y el mantenimiento de esta talla de incalculable valor dentro del barroco portugués
La imagen de Jesús de la Caña Verde, Señor de la Salud, ha regresado a su altar tras el proceso de restauración al que ha sido sometido.
La talla es del siglo XVIII, de autor desconocido, aunque la Hermandad ha señalado a este Diario que se están haciendo averiguaciones para tratar de conocer su autoría.
La restauración dio comienzo el pasado mes de agosto y ha concluido hace escasos días. La intervención se ha llevado a cabo en el taller de Ricardo Pereira Kantowitz en Badajoz.
El proceso se ha regido bajo criterios de conservación y respeto absoluto a la devoción, al valor artístico y al significado histórico de la sagrada imagen.
De forma general, la intervención de conservación y restauración no solo buscaba una intención estética, sino que ha tenido también un carácter científico que permitirá una mejor conservación en el futuro.
Antes de iniciar el proceso, se realizaron los estudios previos de análisis de materiales originales, así como fotografías con luz rasante y ultravioleta, de manera que los materiales empleados en su restauración se adecuaran a las características específicas de la obra, siguiendo la metodología establecida en los tratados internacionales de conservación y restauración de obras de arte.
Por tanto, ha sido un trabajo de estudio previo, consolidación, reposición de elementos, tratamiento de la policromía, limpieza y otras actuaciones, ya que se había apreciado la necesidad de intervenir para garantizar su correcta conservación a lo largo del tiempo.
Este tipo de trabajo de este nivel profesional y artístico conlleva un coste económico importante que ha sido posible gracias a la donación de una familia oliventina, realizada de forma totalmente anónima y desinteresada. Ante la generosidad de esta familia la Hermandad muestra su enorme agradecimiento.
El proceso de restauración ha tenido como objetivo principal la conservación y el mantenimiento de esta talla, de incalculable valor dentro del barroco portugués.
La actual Junta de Gobierno de la Hermandad, según señala su secretario Lucas López, «tiene muy claro que una de sus responsabilidades es, por encima de todo, mantener y cuidar el patrimonio heredado y, por tanto, velar por su conservación y buen estado, sobre todo en lo relacionado con las imágenes de nuestros Titulares».
«Esto supone, añade, un esfuerzo y un compromiso inmensos, dado que, al mismo tiempo, no se dejan atrás el resto de los objetivos propios de una Hermandad y Cofradía de estas características, como rendir culto a nuestros Sagrados Titulares durante todo el año, atender a las necesidades que se presentan en nuestra sociedad y cuidar el potencial humano de un gran número de hermanos en las distintas áreas de la Cofradía».
Por supuesto, subraya, «todo ello con el añadido de procurar cada año que nuestras estaciones de penitencia sean lo más esplendorosas posibles, para mayor gloria de nuestros Titulares y también en beneficio del potencial cultural y turístico de Olivenza».
«Para nuestra Hermandad, finaliza López, esta actuación supone un paso muy importante, ya que permite preservar en las mejores condiciones una imagen de gran valor devocional y patrimonial para nuestros hermanos y para todo el pueblo de Olivenza. Es nuestro deseo seguir en esta línea y poder cuidar y mantener este patrimonio, que no es solo de la Parroquia o de la Hermandad, sino de todo un pueblo».
La imagen regresó a su altar, recién restaurada, el pasado domingo 8 de marzo, día en el que se celebraron la Eucaristía de acción de gracias y el besamanos.