Estación de servicio Iberdoex. / HOY

La red extremeña de gasolineras amenaza con un cierre patronal por la «incertidumbre y la asfixia»

Rechazan las acusaciones de estar absorbiendo la bonificación por litro de combustible y piden al Gobierno información sobre la prórroga del descuento

A. MURILLO

La espiral inflacionista de los combustibles está provocando la indignación de muchos sectores económicos, también el de las propias estaciones de servicio. «Nos encontramos en una situación de inestabilidad e incertidumbre, asfixia económica, caos e inseguridad jurídica».  La red de gasolineras extremeñas Iberdoex y la Asociación Extremeña de Suministradores de Energía-AEXSE se plantean sumarse al cierre patronal debido a la situación provocada por la imparable subida de los precios y la falta de información por parte del Gobierno sobre la ampliación de la bonificación extraordinaria de 20 céntimos por litro de combustible.

A nivel nacional, el descuento al repostar está siendo cuestionado por los propietarios de estaciones de servicio, que denuncian que esta medida no está resultando una medida eficaz para combatir contra la tendencia inflacionista y lastra las cuentas de las pymes.

Por su parte, la red extremeña de estaciones de servicio asegura que sus empresas no son el problema, sino que son ellos los que tienen el problema. Rechazan las acusaciones «de ser los responsables del aumento de los precios así como de absorber la bonificación sin repercutirla en los usuarios, y aclaran que el aumento de facturación, ventas e ingresos no está unido a una subida de márgenes y beneficios en las estaciones de servicio, sino que se han disminuido drásticamente».

Para no verse obligados a recurrir a un cierre patronal como medida de protesta, solicitan de «forma urgente» que la próxima publicación del decreto de ampliación de la bonificación extraordinaria «se legislen modificaciones sustanciales que no perjudiquen a nuestro sector».

Según datos de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicios (CEEES), 492 empresas del sector se verían abocadas a la desaparición de seguir en esta situación, con la consiguiente destrucción de 1.516 puestos de trabajo, añaden. 

Transportistas

La imparable subida del precio de los carburantes en España ha provocado además el enfado de los consumidores y la indignación de los transportistas, que vuelvan a exigir nuevas medidas al Gobierno para aliviar su situación.

Si la semana pasada era la Plataforma en Defensa del Transporte por Carretera -los que instigaron los paros el pasado mes de marzo- los que amenazaban con una nueva huelga, este martes el propio Comité Nacional del Transporte de Mercancías (CNTC) -máximo órgano de representación del sector- reclamó al Gobierno nuevas ayudas de apoyo.

Exigen prorrogar hasta el 31 de diciembre la bonificación de 20 céntimos por litro de carburante, un asunto «vital» para el sector ya que el combustible representa más del 30% de los costes de operación de estas compañías, asegura Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de ASTIC (Asociación del Transporte Internacional por Carretera). Además, dado que consideran que estas subvenciones están «siendo absorbidas» por el mercado por la subida de precios, piden que se incluya una nueva ayuda de 20 céntimos para el transporte profesional, concretamente para los vehículos de hasta 7,5 toneladas, en total 40 céntimos de subvención.