Antonio Leyras, junto al paso de palio de María Santísima de las Angustias, este Martes Santo. / j.m.m.p.

«Merece la pena que la Semana Santa de Olivenza sea declarada de interés turística por su singularidad»

Antonio Leyras Romero, coordinador de la Junta de Hermandades y Cofradías de Olivenza y Vice-Hermano Mayor de 'Los Coloraos'

Juan Miguel Méndez
JUAN MIGUEL MÉNDEZ

Este año el mundo cristiano volverá a celebrar la Semana Santa de la forma tradicional, aunque con ciertas restricciones aún por la pandemia. A escasas horas de la estación de penitencia del Martes Santo, hablamos con Antonio Leyras Romero (Olivenza, 30 de enero de 1963), coordinador de la Junta de Hermandades y Cofradías de Olivenza y que ha sido durante 29 años Hermano Mayor de la Hermandad y Cofradía de la Oración en el Huerto, 'Los Coloraos', de la que ahora es Vice-Hermano Mayor.

− ¿Cómo comenzó en el mundo cofrade oliventino?

− Comencé muy joven, aproximadamente cuando tenía 16 años (allá por 1979), cuando un grupo de jóvenes le pedimos al entonces párroco de Olivenza, D. Luis Pérez-Rangel Casquete, rescatar la Hermandad de la Oración en el Huerto, que había desaparecido 9 años atrás. Precisamente mi vinculación a esta hermandad viene de familia, porque mi padre, Antonio Leyras Méndez, había sido uno de los fundadores en el año 1956, junto a empleados del ayuntamiento y comerciantes. Formo parte de otras hermandades y cofradías de Olivenza, ya solamente por el hecho de participar y colaborar con ellas, algo muy importante, pero formo parte de 'Los Coloraos' porque lo llevo en la sangre; mi padre falleció en 1971 y al año siguiente ya no salió la Hermandad en Semana Santa, por el fallecimiento de unos hermanos fundadores y por la desidia de otros. Por eso decidimos darle un nuevo impulso a 'Los Coloraos' a finales de los años 70. Y aquí estamos.

− Usted coordina la Junta de Hermandades y Cofradías de Olivenza. ¿Qué cometido tiene esta organización?

− Fui nombrado coordinador de la Junta de Hermandades y Cofradías por el actual párroco de Olivenza, D. Francisco Julián Romero Galván, que es quien la preside en realidad. Mi cometido no es tan importante, pues simplemente soy el eslabón entre la Parroquia y el resto de Juntas de Cofradías. Nos reunimos, soy uno más de las Juntas de Hermandades, y en todos aquellos actos, cultos o actividades conjuntas que organizamos, sirvo como nexo de unión entre ellas.

− ¿Mantienen su aspiración a que la Semana Santa oliventina sea declarada Fiesta de Interés Turístico regional?

− Por nuestra parte no hay ningún tipo de problema. Es una labor en la que también está muy implicado el Ayuntamiento, pues ya se intentó hace algunos años y creo que el actual alcalde y su corporación municipal tienen una especial interés en que así sea, pues merece la pena que la Semana Santa de Olivenza sea declarada de interés turística por su singularidad. No conozco los trámites que se deben llevar a cabo, pero entiendo que sería algo muy positivo para la ciudad.

− Como Vice-Hermano Mayor de 'Los Coloraos', ¿qué destacaría de su Hermandad?

− Es una Hermandad de mucha ilusión desde que en 1979 la reflotamos un grupo de jóvenes. Empezamos de cero y hoy podemos decir que es una Hermandad que trabaja los 365 días del año, que tiene su propia línea de actuación, que se dedica al mantenimiento de su patrimonio que ha venido enriqueciendo en los últimos cuarenta años con la adquisición de nuevas obras de imaginería religiosa, la recuperación de tallas de finales del siglo XVII, etc. La nuestra es una Hermandad entroncada en la familia y nos mueve una ilusión y una devoción muy grande a nuestros sagrados titulares.

− ¿Cómo han vivido estos dos años de pandemia en las hermandades y cofradías de Olivenza?

− Para todas las cofradías ha sido complicado. Ha sido un parón de dos años que también ha ocurrido en otras muchas actividades en que se ha desconectado. Las Juntas de Gobierno de todas las hermandades y cofradías han tratado de mantener un mínimo de actividad, pues la gente cree que esto solo se da cuando llegan los días de Semana Santa, pero lo cierto es que queda el resto del año para trabajar y preparar todo lo que conllevan estos días de culto y cumplir con los objetivos marcados. Todavía, incluso, no sabemos este año la aceptación que va a tener entre los fieles tras estos dos años de desconexión, o si por el contrario nos encontraremos con una mayor ilusión de la gente tras tanto tiempo sin poder salir las procesiones. Aunque el año pasado ya las distintas hermandades realizaron algunos cultos a sus imágenes titulares en sus días en el interior de los templos parroquiales y hubo muy buena aceptación.

− ¿Cómo se han coordinado las distintas hermandades y cofradías para organizar la Semana Santa 2022?

− Nosotros aquí no tenemos ningún tipo de problemas. Tenemos un párroco que nos deja trabajar y que está siempre atento a lo que cada hermandad solicita, intentando ayudarnos en lo máximo posible. Cada hermandad o cofradía tiene sus propias estaciones de penitencia. También tenemos una serie de procesiones, sobre todo las litúrgicas, que coordinamos desde la Junta de Cofradías y que ayudamos a la Parroquia a organizarlas, igual o con mayor dignidad que las propias.

− ¿Qué dificultades añadidas ha tenido la organización de esta Semana Santa de este año?

− Este año tenemos un pequeño problema en la parroquia, pues como todo el mundo sabe se está restaurando el retablo mayor de la iglesia de Santa María Magdalena, por lo que ha condicionado a las hermandades que tienen allí su sede toda la labor de montaje. Y a las de la iglesia de Santa María del Castillo, porque prácticamente todos los cultos, celebraciones litúrgicas y funerales se han tenido que trasladar aquí. Pero que todo este esfuerzo sea porque el altar de la Magdalena recupere todo su esplendor en pocos meses.

− Y este año el Arzobispado de Mérida-Badajoz ha aprobado un protocolo de actuación en los cultos en la calle. ¿Cómo lo han asimilado?

− Bueno… Nosotros tenemos que respetarlo. Somos asociaciones que pertenecemos a la Iglesia y debemos cumplir esas normas, intentando llevarlas a rajatabla... Cuesta, porque es complicado, ya que estamos intentando controlar el acceso del público que acompaña a las procesiones, sobre todo en el regreso a las iglesias… Ahora en la calle ya andamos sin mascarilla y nos despistamos y entramos en los lugares cerrados sin ella. Al aglomerarse un gran número de personas, debemos estar muy atentos para que se cumplan esas normas, entre otras cosas porque es por el bien de todos.

− Para usted, ¿cuál es el momento más emotivo de la Semana Santa de Olivenza?

− La verdad es que cada día tiene su momento emotivo, y es difícil elegir, porque es algo muy subjetivo… Cada hermandad y cofradía tiene su propia idiosincrasia y singularidad, especialmente las dos hermandades con tanta antigüedad que procesionan con esas hopas de origen portugués tan singulares en todo el territorio español. Y luego las hermandades más jóvenes tenemos cada uno nuestro momento… La Semana Santa de Olivenza es para vivirla y cada día tiene momentos especiales.

− ¿Qué proyectos de futuro conjuntos tienen las diferentes hermandades y cofradías de Olivenza?

− Todas las hermandades y cofradías de Olivenza nos hemos propuesto seguir impulsando nuestra Semana Santa, a través, por ejemplo, de los pregones, ya que en los últimos años hemos realizado cuatro pregones de Semana Santa con el objeto de darle un impulso. Y sobre todo, seguir participando y colaborando con la comunidad parroquial.