María González Gudiño, docente en las Escuelas Parroquiales del Sagrado Corazón de Olivenza. / CEDIDA

«Hemos perdido la esencia de nuestra práctica docente: la magia que se genera en las aulas»

HOY Olivenza entrevista a María González Gudiño, docente de las Escuelas Parroquiales del Sagrado Corazón de Olivenza, para analizar la realidad educativa en la ciudad durante el estado de alarma por la crisis del coronavirus

Juan Miguel Méndez
JUAN MIGUEL MÉNDEZ

María González Gudiño (Olivenza, 10 de octubre 1991) es profesora de Educación Infantil de las Escuelas Parroquiales del Sagrado Corazón desde el año 2015. Como docente se enfrenta a una nueva realidad educativa sin precedentes en España en el que debe transmitir conocimientos y evaluar al alumnado a distancia.

- Se ha implantado por causas de fuerza mayor el sistema de enseñanza a distancia. ¿Cree que la comunidad educativa está preparada tecnológicamente para ello?

- Desde el pasado 14 de marzo afrontamos una nueva realidad de nuestra práctica docente. De la noche a la mañana tenemos que adaptar nuestras programaciones y organizar nuestros recursos, aunque lo más duro fue hacernos a la idea de no ver a nuestros alumnos. Es cierto que tanto las familias como los centros ponemos toda la carne en el asador, pero a veces faltan medios.

- ¿Qué dificultades se está encontrando el profesorado para afrontar esta nueva realidad educativa?

- Desde mi punta de vista, la mayor dificultad es haber perdido la esencia de nuestra práctica docente: la magia que se genera en las aulas. Los conocimientos y valores que se transmiten en las clases es posible gracias a ese clima que hacemos entre todos (alumnos y profesores). No tiene nada que ver transmitir conceptos a través de una pantalla, no se llega de la misma manera a los estudiantes ni se perciben sus emociones. En mi caso, mis alumnos/as tienen 3 años y la distancia es el mayor impedimento. Faltan los abrazos, una mirada cómplice y el cariño diario que son tan necesarios para un correcto aprendizaje en esta etapa.

- ¿Cree que los materiales didácticos y de apoyo están adaptados en estas condiciones?

- Principalmente los materiales didácticos están confeccionados para trabajar en el aula. La realización de ejercicios, láminas de trabajos no es lo más importante sino quizás todo lo contrario. Las explicaciones, las preguntas que surgen, los debates y esa «preparación previa» que los docentes hacemos de cualquier contenido es lo vital en el aprendizaje. Y todo esto de alguna manera se pierde en esta situación.

- Existe también la realidad de la denominada «brecha digital» (desigualdad entre personas al acceder o conocer el funcionamiento de las nuevas tecnologías). ¿Está empleando algún método para mitigarla?

- Es cierto que existe esa «brecha digital», actualmente muchas familias no disponen de las herramientas necesarias para seguir con fluidez esta nueva realidad educativa. Desde nuestro centro siempre ha sido y será de vital importancia la inclusión de todo el alumnado, y en estos momentos no podía ser menos. En mi caso, no solo proporciono a las familias materiales que se puedan imprimir para trabajar desde casa, sino que se envían tutoriales para elaborar sus propias actividades de refuerzo con materiales que siempre pueden tener.

- ¿Qué dificultades están encontrando en el momento de remitir y recibir las tareas a través de la plataforma Rayuela?

- Somos muchos los usuario que accedemos diariamente a Rayuela, tanto familias como docentes. En momentos puntuales es difícil que la comunicación sea inmediata. Hay que esperar a que ese mensaje llegue a las familias, que se lea y que haya una posterior respuesta, quizás la mayor dificultad es la no comunicación inmediata.

- Después de las últimas medidas decretadas por el Gobierno, ¿cómo prevén que van a ser las evaluaciones de este curso?

- No podemos aventurarnos a dar una respuesta firme a día de hoy, ya que en esta situación todo cambia en un segundo. Lo que sí haremos es valorar el esfuerzo que todos los alumnos y sus familias están haciendo para continuar con sus aprendizajes desde casa.

- ¿Podría precisar algún aspecto positivo de esta crisis?

- Estoy segura que cuando todo esto termine valoraremos mucho más todo lo que antes nos parecía normal. Valoraremos la rutina de nuestro día a día, el contacto con nuestros seres queridos, o una simple conversación mirándonos a los ojos. Confío plenamente en las personas y siempre de cualquier situación negativa podemos evolucionar hacia algo mucho mejor.