«Prefiero seguir siendo candil en casa propia que ser ministro en el gobierno de España»

Fernández Vara posa ante una figura en honor los agricultores de Ricardo García Lozano, escultor de Villanueva de la Serena. /JUAN MIGUEL MÉNDEZ PEÑA
Fernández Vara posa ante una figura en honor los agricultores de Ricardo García Lozano, escultor de Villanueva de la Serena. / JUAN MIGUEL MÉNDEZ PEÑA

Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura

Juan Miguel Méndez
JUAN MIGUEL MÉNDEZ

Como cada verano desde 2017, Guillermo Fernández Vara (Olivenza, 6-10-1958) concede a HOY Olivenza una entrevista a escasos días de iniciarse el curso político. El también secretario general del PSOE de Extremadura es depositario de la confianza de la mayoría de los extremeños, al ganar el pasado mes de mayo sus terceras elecciones autonómicas (las segundas consecutivas), por lo que acaba de conformar su nuevo gobierno regional para la legislatura 2019-2023.

- Su nuevo gobierno acaba de echar a andar. ¿Le queda algún fleco pendiente para que esté al 100%?

- Sí, quedan algunos flecos, sobre todo de algunas áreas nuevas que hemos creado como las que tienen que ver con Agenda Digital, con políticas hidráulicas... Son áreas nuevas que no estaban individualizadas en el gobierno anterior. Pero el 90% está ya y el resto lo haremos el próximo mes de septiembre.

- Ha apostado claramente por la continuidad. ¿No cree en el desgaste político de los cuadros que repiten en el gobierno?

- Bueno, hay que ir también a la opción de que cuando iniciamos la legislatura anterior todos eran nuevos. Excepto Pilar Blanco que tenía experiencia en el Gobierno de España y como portavoz parlamentaria, el resto prácticamente eran nuevos o llevaban poco tiempo. Yo hice una reflexión el día de las elecciones: yo no soy nada personalista, creo en los proyectos y este es un proyecto colectivo, del Partido, y ellos han estado llevando adelante ese proyecto que ha sido refrendado por una amplia mayoría de extremeños. Es verdad que yo había restringido mucho la estructura del gobierno anterior; empezamos con cinco consejerías y es verdad que aquel momento había unas razones que seguiré defendiendo siempre, pues había que ajustar el presupuesto de manera brutal sin que ello afectara a las personas, por lo que empecé disminuyendo mucho el coste de la administración autonómica. Ahora mismo se están constituyendo gobiernos con 13 ó 14 consejerías y el mío ha pasado de 5 a 9 y creo que es un buen tamaño. En cualquier caso, el resultado electoral nos ha invitado a trabajar mucho, pues cuando la gente te da tanta confianza te traslada también mucha responsabilidad. Gratitud, obviamente, pero con la máxima humildad y compromiso, intentaremos cumplir con los objetivos que nos hemos marcados y que están plasmados en nuestro programa de gobierno.

- Ha ampliado su gobierno y con una segunda vicepresidencia. ¿La ha creado pensando en clave sucesoria como dicen?

- Qué va... Lo he hecho por dos razones. Primero, porque en un gobierno de 9 consejerías hay sitio para dos vicepresidencias; entonces, yo quería que hubiera una que es la que lleva las perras, como suelo decir, y otra que lleva a las personas, y que las dos tengan el mismo rango dentro del gobierno; y entendiendo por personas, la que se encarga de la salud y las políticas sociales, y que estas tuvieran mayor relevancia en el gobierno. Y luego, obviamente, es una persona que goza de mi confianza absoluta como todos los que están en el gobierno.

- Hay voces dentro del PSOE que le animan a reformar la ley para aspirar a un tercer mandato consecutivo. ¿Estaría dispuesto a hacerlo?

- Yo lo dije en el debate y en alguna entrevista posterior... Lo que no estoy dispuesto es la acción de gobierno esté condicionada por el hecho de que este sea mi último mandato... Si eso va a afectar negativamente a la acción de gobierno, eso lo cambia la Asamblea de Extremadura y punto, pues para eso está el parlamento y hay una mayoría parlamentaria que lo puede hacer. Si este es el camino y la oposición lo que quiere es que estemos hablando de esto durante cuatro años y no de lo que hay que hablar, que es de los problemas de la gente, esto se va a acabar... Luego ya decidiremos o decidirá quien sea quién va a ser el candidato... Pero este no va a ser objeto de debate durante cuatro años.

- Ha pasado desapercibido también que gran parte de sus consejeros mantienen su acta de parlamentario regional. ¿A qué se debe tal incumplimiento del Código Ético por el que se rige el PSOE?

- No, yo soy el que impuso las incompatibilidades. Es verdad que en esta circunstancia hace que solo una parte del gobierno esté en el parlamento, no era como en el anterior que estábamos casi todos. Se dan dos hechos: el primero que la legislatura anterior, como consecuencia de que yo era el único diputado, porque era el único que podía compatibilizarlo, había muchos plenos que yo estaba solo como representante del gobierno y eso estéticamente no quedaba bien, y desde el punto de vista funcional tampoco; entonces, el hecho de que algunos miembros del gobierno,

«En un gobierno de nueve consejerías hay sitio para dos vicepresidencias»

menos de la mitad, puedan seguir siendo diputados, se debe a que no quiero ser el único que esté en los plenos. Y luego hay otro factor que no puedo ni quiero ignorar: nosotros tenemos un proceso orgánico a lo largo de esta legislatura en el que no quiero que nadie esté condicionado por ningún hecho y, por tanto, si hay un congreso dentro de dos años, vamos a esperar a que se celebre ese congreso y que cada uno esté en su sitio, donde el Partido ha decidido, pues al final fue el Partido el que los colocó en las listas y soy yo el que luego los elige para el gobierno. Es una realidad que somos la federación del PSOE en España donde llevamos más a rajatabla las incompatibilidades, donde no se puede ser diputado y concejal, donde no permitimos que haya una compatibilidad de altos cargos y alcaldías como ocurre en otros sitios. Y eso lo hemos llevado a rajatabla y lo vamos a seguir llevando.

- En las últimas semanas se ha evidenciado, no sólo en ayuntamientos de grandes poblaciones como Badajoz, sino también en pueblos pequeños, el alto índice de liberaciones de alcaldes y concejales. ¿Qué opina de la creciente profesionalización de la política en esos ámbitos?

- A mí me ha sorprendido mucho en este proceso de negociaciones que hemos tenido después de las elecciones y que yo llevé en nombre del PSOE de Extremadura con Ciudadanos en Madrid, hasta qué punto en las nuevas organizaciones ha tomado cuerpo que todo el que se dedica a la política tiene que estar liberado. Era una cosa cosa que en nuestra organización ni forma parte ni ha formado parte nunca de nuestra cultura y para nosotros la tradición era que en nuestros pueblos se liberaran el alcalde y algún concejal, como mucho... Y de pronto te das cuenta de una realidad en que todo el mundo tiene que estar liberado. Y además lo ven como una cosa normal. Cuando yo he intentado hablar de programa con ellos, te decían que de programa no tenían nada que hablar, que lo que había que hablar era de cuántas chinchetas iban a tener en el cuadro. Y eso pone de manifiesto que lo que viene no es mejor que lo que había.

- Felipe González siempre ha dicho que si un líder o es capaz de hacerse cargo del estado de ánimo de los demás, no puede cambiarlo. ¿En qué estado de ánimo cree que se encuentra el pueblo extremeño actualmente?

- Yo creo que el pueblo extremeño, como ocurre con el pueblo español, pues somos somos bastante parecidos a la media española -no sólo en las grandes cifras sino en la forma de entender la vida y el mundo-, tiene arraigada la idea de que estamos mejor de lo que estábamos hace cuatro años, pero que no estamos suficientemente bien y que tenemos muchísimas cosas que mejorar y estoy convencido de que así va a ser. El hecho de que haya 50.000 parados menos que hace cuatro años estaría estupendo si tuvieran un salario digno y unas condiciones de trabajo de calidad; y como no es así hay que seguir mejorando cosas. Pero lo que sí creo es que todo el mundo tiene la sensación de que estamos en una época en la que algo está pasando; se da en este momento en este momento histórico o confluyen una serie de cuestiones que nos llevan a pensar que este no es un tiempo en que todo va a seguir igual. Están pasando muchas cosas en el mundo, hay un cambio geoestratégico en la política mundial (el eje EE.UU.-China con Rusia y con Europa está redefiniéndose) y hay dos grandes retos que está cuajando en la sociedad y que hay que hacerles frente, que son el cambio climático y la despoblación.

Despoblación y energías renovables

- Una de sus apuestas es la lucha contra la despoblación en nuestra región. ¿Qué ejes de acción política plantea para ello?

- Me hace mucha gracia cuando oigo hablar de la España vaciada... La España vaciada sería Madrid si no hubiera inmigrantes... Tú vas a Madrid y a cualquier cafetería que vayas a tomarte un café quienes te atienden son gente que no son de aquí; si preguntas a quien viva a Madrid si ha estado recientemente con un carpintero y te dirá que es rumano y el fontanero polaco, y los albañiles peruanos... ¿De qué estamos hablando? Pues de que no es un problema solo de una parte de España. El problema es que una parte de España, que es la más habitada, no nota la pérdida de natalidad porque está viniendo inmigración, porque si no estarían en la misma circunstancia que Extremadura. Porque el problema de la natalidad no es solo por una falta de proyecto de vida o de empleo, como dicen, sino de la manera de vivir; la gente de vuestra generación hoy día no se plantea como un hecho único y esencial el conformar una familia para dedicarte a criar hijos; incluso aquellos que tienen su vida resuelta porque tienen mejores condiciones económicas o están los dos trabajando, tampoco esos se están marcando tener más de 1 ó 2 hijos. Yo no veo más respuesta que mantener el esfuerzo por los servicios públicos o discriminar positivamente determinadas zonas; nosotros hemos empezado haciéndolo ahora, por ejemplo, con el Campo Arañuelo, para compensar que haya una alternativa empresarial cuando se cierre dentro de 9-10 años la central nuclear de Almaraz. El nuevo programa operativo de la Unión Europea tiene que tener muy claro que hay que luchar contra la despoblación desde los fondos europeos, tanto estructurales como de cohesión en general. Y también es importante la fiscalidad, que es otro de los elementos que más cohesionan un país.

- La opinión pública está manifestándose en contra de proyectos de energías renovables como la de los aerogeneradores de Montánchez. ¿Falta de información o de pedagogía política?

- Son dos cuestiones. La primera es que objetivamente hay gente que no quiere que en sus entornos haya nada que distorsione, lo que pone de manifiesto que las cifras macroeconómicas de la región no deben coincidir con la realidad, porque si no no se entiende que renuncie a los recursos que puedan generar las energías renovables... Estamos en una región muy grande y tenemos que intentar buscar ubicaciones que generen la menor resistencia o rechazo posible. Probablemente si yo viviera en la Sierra de Montánchez, en un paraje natural de esa envergadura, tampoco querría tener aerogeneradores delante... Hay zonas y zonas en la región... Para todos los que están preocupados porque pueda haber mucha energía renovable en Extremadura les diré que cuando acabe el año 2030 y este el plan de energía y clima en que estamos trabajando ahora mismo vea conquistada su primera fase estará cubierta no más del 0'8% de la superficie de Extremadura. Esto es muy grande y hay mucho suelo fértil, pero también hay mucho suelo infértil.

- Proyectos más nocivos como la mina de uranio en Sierra Suroeste se han frenado. ¿Cuáles son los límites para conseguir más empleo y, en consecuencia, que la población se fije en el territorio?

- Se han frenado o no... Lo que demuestra lo que ha ocurrido con la mina de uranio es que las instituciones y las leyes funcionan, pero tienen que tener su tiempo. Lo que no puede hacer una administración a un proyecto que llega es decir que ni lo recoge. La gente tiene derecho a que se recoja, se valore y se dé luz verde o no, en base a razones. Y cuando las cosas se hacen bien ocurre lo que ha ocurrido: se hacen los procedimientos, se recurren, se hacen alegaciones y alguien, en su sana capacidad de decidir, finalmente pueda decir: «efectivamente, usted tiene razón, no a la mina de uranio»... A lo mejor una mina de uranio no es lo más indicado para fijar población en el territorio. Pero hay otras posibilidades en otras ubicaciones, en la que te puedas quedar con todo lo que tenga de positivo pero con lo menos negativo posible... En eso consiste gobernar, en gestionar las prioridades de unos y de otros y de ver cómo se llevan a cabo.

- Con un 43% de paro juvenil, una caída de la natalidad y el auge de la emigración (casi 12.000 jóvenes en la última década), están envejeciendo nuestros pueblos. ¿Alguna solución?

- Sin duda ninguna, la solución está en la formación. Yo cuando junté Educación y Empleo lo hice absolutamente consciente, y ahora vamos a unir además Formación Profesional y Formación para el Empleo, porque todas las empresas que están viniendo para hablar con nosotros y poderse instalar en Extremadura, y que son varias, básicamente ya antes que cuanto dinero podemos tener para ayudarles a la inversión lo que te preguntan es si tenemos gente para poder contratar, y lo que te piden son soldadores, electricistas, montadores... Yo creo que una parte importante de la gente que ahora mismo está en desempleo de menos de 40 años tiene que ser a través de la formación profesional como encuentre la adecuada respuesta, especialmente en determinadas ramas que, según me está llegando, es donde va a estar el futuro.

- Sin embargo, la reforma laboral no parece haber hecho mucho bien para paliar esta situación... Incluso la propia administración regional también fomenta también contrataciones precarias en los ayuntamientos...

- Fíjate si tienes razón que, como consecuencia de que no se ha derogado todavía la parte de la reforma laboral que yo creo que hay que derogar, especialmente lo que tiene que ver con los convenios colectivos, pues soy un firme defensor de la negociación. Por esa razón antes del verano me reuní con las presidencias de las diputaciones para cambiar estos planes. El Plan de Empleo Experiencia funciona algo mejor, pero el Plan de Empleo Social, aunque era un extintor que pusimos en marcha al inicio de la legislatura pasada con 150.000 parados, vamos a reducir de manera drástica, no los recursos económicos, pero sí el número de empleos para que ganen en calidad.

- Proyectos como el 'Elysium City' de Castilblanco o la azucarera de Mérida parece que empiezan a germinar. ¿Se materializarán finalmente o se quedarán en meras declaraciones de intenciones y titulares de prensa?

- Yo con esto nadie me podrá acusar de haber jugado ni he hablado de nada que no sea una realidad en todo este tiempo, ni siquiera en campaña... Yo de esto hablaré cuando sea una realidad. Tengo que decir que llevo mucho tiempo trabajando para hacer posible que Extremadura también pueda tener proyectos de esta envergadura, porque necesitamos proyectos altamente intensivos en mano de obra como estos. Yo soy muy prudente siempre y no puedo decir nada, ni estoy en condiciones de poder decir nada porque son las empresas las que manejan los tiempos.

- ¿Cree que con la nueva legislación del suelo y de ordenación territorial se podrá desarrollar un urbanismo más extensivo a la par que sostenible?

- Yo hay dos cosas que, después de tantos años en el Consejo de Gobierno soy siempre muy prudente al hablar. Una tiene que ver con los presupuestos, con los objetivos de estabilidad presupuestaria, y otra tiene que ver con el urbanismo. Yo no soy un gran entendido en urbanismo; lo que sí hablo con mucha gente que sí lo es. Y cuando hemos construido nuestra Ley de Ordenación del Territorio y del Urbanismo Sostenible sí te puedo decir que hemos escuchado y hablado con muchísima gente para tener la ley que a juicio de muchos urbanistas de este país en este momento es de las leyes más avanzadas que hay en España, con mucha diferencia.

- La UEx está por primera vez entre las 1.000 mejores universidades del mundo, pese a la inversión del 0'6% de la Junta (frente al 1'3% nacional y el 2'4% europeo). ¿Cómo se solventará la situación financiera actual de la UEx?

- Primero, yo creo que estamos mejor de lo que estábamos. Al llegar el nuevo equipo rectoral hemos hecho una aportación extraordinaria para poder ajustar un déficit que se había generado, quedando todavía una cantidad pendiente, pero a mí eso ahora no es lo que más me preocupa. El rector lo sabe, estamos trabajando conjuntamente y lo estamos haciendo desde el minuto uno. La cuestión es saber qué universidad es la que Extremadura necesita para los próximos 40 años. Hemos sabido la que hemos tenido en los 40 años anteriores; y creo que la apuesta que se hizo a principios de los años 90 en el gobierno del presidente Ibarra, con Luis Millán Vázquez de Miguel como consejero, fue importantísima por

«Somos la federación del PSOE en España que más llevamos a rajatabla las incompatibilidades»

todo lo que significaron las titulaciones nuevas en la UEx, haciendo un cambio de estructura en la propia universidad, y ahora yo creo que es necesario un nuevo cambio. El rector creo que está siendo valiente suprimiendo aquellos másteres que no tienen alumnos, para tener la posibilidad de cara al futuro de poder ver por donde irán los tiros. ¿Qué es lo que yo voy teniendo claro? Pues que cada vez importan menos los títulos y cada día importan más las habilidades. Si somos capaces de entender esto y adaptamos la universidad a una nueva realidad, hay que hacerlo desde dentro, al regirse por el principio de la autonomía universitaria, pero siendo consciente de lo que le rodea, el resto de la sociedad. Pero se abre un escenario muy interesante. Nosotros llevamos unos años haciendo una cosa que llamamos 'Repensar Extremadura', que es hablar y pensar sobre Extremadura con gente que está muy acostumbrada a pensar sobre cosas, y todos los caminos nos conducen al mismo sitio: hay que dar un giro a esto para adaptarlo a lo que están demandando los nuevos empleos en estos momentos. Y para eso hay que tener una mente muy abierta y huir como nunca en la historia de aquellos que tienen mucha seguridad en todo en una época de tantos cambios y tantas dudas.

El presidente, en el Paseo Grande (plaza de España), con su casa natal al fondo.
El presidente, en el Paseo Grande (plaza de España), con su casa natal al fondo. / J.M.M.P.

Política nacional

- Parece existir un estancamiento en el panorama político nacional. ¿No nota una especie de «negación del contrario» entre la clase política?

- Yo creo que un clarísimo desentendimiento de la derecha respecto al futuro de este país. Sólo les importa el suyo. Cuando se ha ido a las elecciones de abril y mayo que ha salido un resultado tan claro, en cualquier otro país del mundo, ese resultado hubiera tenido que producir inmediatamente un gobierno. No se produce porque la derecha se ha desentendido del futuro de España y les preocupa exclusivamente el suyo. De hecho ya están pensando en su 'España Suma' porque esperan que no haya un acuerdo entre las izquierdas, para que pueda haber una opción posible y para que el resultado tan nefasto que tuvieron en las elecciones generales no se vuelva a repetir... Y veremos hasta qué punto, a pesar de todo lo que nos han contado, esas derechas van a ser capaces de unirse, porque cuando lo que te une son los intereses, es más fácil de unir que cuando lo que te tiene que unir son los principios. Los intereses pegan mejor que los principios.

- ¿Cree que habrá gobierno a partir de septiembre o nuevas elecciones en noviembre?

- No lo sé... A mí me gustaría que hubiese gobierno. Primero, por el interés de Extremadura, como presidente de la Junta y secretario general del PSOE regional, pues a nosotros que no haya actualmente gobierno nos está costando en torno a los 200 millones de euros, que vienen del IVA, de las entregas a cuenta, de la dependencia, de la educación de 0 a 3 años, de las ayudas para libros de texto... Por todo ello debe haber cuanto antes un gobierno. Y, además, tengo la sensación de que nadie sabe lo que va a ocurrir dentro de un mes, qué va a pasar con el Brexit, con las decisiones en materia de agua si sigue sin llover, etc. Y también hago una reflexión dentro del PSOE: los ciudadanos han hablado y sólo hay una opción de gobierno y los demás tienen dos opciones, o gobernar o dejar gobernar; no es como en 2016, en que había dos opciones de gobierno y el PSOE se abrió en canal para que España pudiera tener un gobierno... A mí la sensación que me da es que es la derecha se desentiende respecto a los grandes problemas de España y se ha instalado en una posición de 'pasarela Cibeles' en la que lo único que escuchamos todos los días son frases hechas y redichas que nada tienen que ver con la solución de esos problemas.

- ¿En qué ha beneficiado a Extremadura el cambio de gobierno con Pedro Sánchez?

Para nosotros ha sido trascendental. Nosotros hemos sido, sin duda ninguna, la región que más se ha beneficiado del cambio de gobierno en España. ¿Por qué? Porque somos la región con mayor número de pensionistas con pensiones mínimas, por lo que esta es la región donde más se ha subido las pensiones a los pensionistas; en segundo lugar, como consecuencia de que tenemos mucha educación y sanidad públicas, hay un número de empleos públicos a los que se les ha regularizado sus subidas salariales, teniendo un impacto mayor en nuestra región donde hay más gente por debajo del salario mínimo interprofesional. Faltó la cuarta pata, que espero que se solucione cuando haya nuevos presupuestos, al igual que la reforma laboral, y que son las aportaciones del Gobierno a la aplicación de la Ley de Dependencia, pues ahora nosotros estamos absolutamente asfixiados, ya que desde la Junta estamos asumiendo el 90% del coste cuando antes era 50-50.

- ¿Aboga por un gobierno del PSOE en solitario, aunque ello suponga más dependencia e inestabilidad parlamentaria? ¿O una gran coalición? ¿Con quiénes?

- Abogo por un gobierno en minoría, con un pacto de gobernabilidad, donde estén las grandes líneas. Y con Podemos, que es la única fuerza con la que actualmente se puede. Y además yo lo haría pactando los presupuestos cada año, teniéndolos como base para el seguimiento de su cumplimiento.

- Usted siempre ha dicho que prefiere ser 'candil en casa propia'. ¿Aceptaría formar parte de un gobierno de Pedro Sánchez en un momento de crisis?

- Él lo sabe porque hemos hablado de esto ya, ¿eh? Me lo ofreció hace un año, él entendió mis razones y las razones son por culpa del candil. Porque es verdad y es algo que digo absolutamente convencido. Mi madre me lo decía: «ten cuidado, que ser estrella del universo es muy bonito, pero lo que hace falta son gente que alumbre en casa, ser candiles en casa». A mí me costaría la vida hacer política fuera de aquí, porque tengo establecido un nexo de relación con Extremadura... Yo no sé en qué momento de mi vida ocurre esto, pero sobre 2007-2008, llevando varios meses de presidente, me di cuenta de que algo había cambiado, que ya formaba, para bien o para mal, parte de la vida de los demás... De algunos porque te quieren y de otros porque te pueden incluso hasta odiar, pero

«Hemos sido la región que más se ha beneficiado del cambio de gobierno en España»

formas parte de su vida en un caso u otro. Y eso es algo de explicar. ¿Y eso cómo se consigue? Los alcaldes lo saben muy bien, pues los alcaldes forman parte de la vida de su gente desde el minuto uno; pero cuando tú vas por los pueblos y ciudades y te ven como su 'otro alcalde', eso es muy complicado de entender, pero al mismo tiempo también a mí me ayuda a tener los pies muy en el suelo. ¿A quién no le agradaría ser ministro de tu país? Seguramente tiene que ser una experiencia bonita, e incluso igual se pueden hacer muchas cosas... Pero, no sé, yo tengo ahí una visión de proximidad, de la política de las pequeñas cosas que me fijan los pies bastante bien al suelo.

- ¿Qué necesita la política española en estos momentos inéditos de nuestra historia?

- Yo creo que visión del medio y largo plazo. La política se puede hacer, haciendo una metáfora, desde las urgencias o desde la planta. Y desde luego la política necesita mucha planta... Hay que acometer las cosas más urgentes, pero hay 4 ó 5 grandes desafíos de futuro que son los que habría que intentar construir, además con una cierta capacidad de acuerdo. ¿No vamos a ser capaces de ponernos de acuerdo sobre cuestiones esenciales?

Proyectos pendientes

- Hace un año le preguntaba por inversiones como la autovía Badajoz-Cáceres, la de Badajoz-Olivenza o los avances del AVE Madrid-Lisboa. ¿Ve luz al final del túnel?

- Sin duda ninguna con lo del tren sí, porque las obras las puede ver cualquiera que vaya al norte por la A-66. Al final del año que viene prácticamente todas las obras a su paso por Extremadura estarán terminadas, y a lo largo del siguiente, yo creo que incluida la electrificación. Pero se ha hecho un impulso en los últimos meses muy importante y económica también, con cerca de 400 millones de euros que ha permitido que el avance se note de manera clara. Tenemos una reunión en septiembre donde nos van a hacer una primera propuesta de puesta en marcha para finales del 2020 o primer semestre de 2021. La carretera de Cáceres a Badajoz, igual... Hice un planteamiento al Ministerio hace seis meses de tener un paquete de inversiones preparado para cuando el tren se terminara, y la autovía, si todo va bien, puede estar iniciada en los próximos seis meses. Y a ver qué acaban diciendo los estudios informativos de esta unión de Badajoz con Olivenza y otras más más proyectadas. Yo tengo mis dudas mentales sobre todo esto porque genera también la pérdida de identidad en los pueblos: si nosotros unimos Alconchel con Olivenza por autovía al final Alconchel termina siendo un barrio de Olivenza; si unimos Alconchel con Táliga, esta termina siendo un barrio de Alconchel... Y no es que me moleste en absoluto que la gente tenga mayor accesibilidad, pero hay que intentar hacer vías rápidas y seguras.

- En una reciente entrevista a Ramón Rocha, este clamaba por la restauración de Puente Ajuda. ¿Qué papel puede adoptar la Junta para desbloquear la situación y cumplir con los compromisos adquiridos?

- Yo ya he dicho por activa y por pasiva que nosotros en las cumbres hispanolusas lo íbamos a poner encima de la mesa de nuevo. A mí me encantaría, que podamos incluso ir nosotros a las cumbres; y si yo voy, con más motivos lo pondré encima de la mesa. Pero desde luego esta es una asignatura pendiente que hay que aprobar.

- ¿Qué ofrece Extremadura ante situaciones como la del 'Open Arms'?

- La experiencia vivida de 500.000 emigrantes que salieron de aquí en busca de un proyecto de vida y de futuro y que la encontraron en Alemania, Suiza, Cataluña o el País Vasco. En definitiva, la memoria, que es la madre de todas las ciencias.

- ¿Cree que podría darse la acogida de inmigrantes para paliar la despoblación a la que aludíamos al principio?

- Hay que empezar a entender el mundo de esa manera. Es decir, aquí va a tener que haber movimientos. Hagamos lo que hagamos, con la respuesta a la contaminación, ya es casi seguro que en el siglo XXI va a haber no menos de 200-250 millones de emigrantes climáticos, gente que va a tener que abandonar los sitios donde viven para irse a otros porque sus lugares se van a ver inundados como consecuencia del deshielo que se está produciendo. Cualquiera lo puede comprobar si va la Atlántida o Groenlandia. El deshielo se está produciendo y ese agua va a acabar en los mares y océanos ya va a acabar inundando zonas que antes no se inundaban. Y eso ocasionará movimientos poblacionales desde donde hay gente hacia donde no la hay.

- ¿Cree que en España calará el auge de la extrema derecha como está ocurriendo en el resto de Europa?

- Sí, se está dando. En España se está dando de dos maneras: la primera, surgiendo una extrema derecha, que hasta ahora estaba invisible; y la segunda, produciéndose una derechización del centro-derecha, más moderado. Y los retos como los que hemos tratado en esta entrevista se presentan como una nueva oportunidad para la socialdemocracia en Europa, nítidamente encaminada a resolver los problemas de la gente, a través de la redistribución de la riqueza, con un proyecto de mayorías.

- En pleno mes vacacional, ¿qué le diría a cualquier turista de los que nos visitan este verano?

- Que le cuente a los que vea la realidad de lo que ha sentido. Yo no sé cuánto de mi compromiso de gobierno se va a cumplir, porque no depende sólo de uno. Yo espero que el máximo posible. Pero sí sé que los objetivos que me he planteado en materia de turismo los vamos a cumplir: va a haber más de 30.000 empleos en turismo en Extremadura, va a haber más de 2.500.000 de viajeros y va a haber más de un 8% del PIB procedente del turismo. El turismo está perfectamente encaminado, lo único que necesitamos es seguir apostando por la calidad de los recursos turísticos, porque tenemos la gastronomía, el patrimonio y la naturaleza, que son los tres elementos por los que hoy la gente viaje.

- A las puertas del Día de Extremadura, ¿qué mensaje le transmitiría al pueblo de Olivenza?

- Como siempre, el pueblo de Olivenza ha celebrado el Día de Extremadura con mucha pasión. Ojalá que los proyectos que tenemos por delante, que son varios para este querido pueblo, puedan llevarse a cabo.