Reme Cordero atiende a una clienta en su peluquería. / CEDIDA

«No tenemos más remedio que citar menos clientes para cumplir las normas de seguridad»

HOY Olivenza entrevista a María Remedios Cordero Fernández, peluquera de Olivenza, que cuénta cómo han sido sus primeros días tras la reapertura de su empresa en la primera fase de la desescalada durante el actual estado de alarma por el coronavirus

Juan Miguel Méndez
JUAN MIGUEL MÉNDEZ

Reme Cordero Fernández (Olivenza, 4 de julio de 1974) regenta una conocida peluquería desde agosto de 1995 y una tienda de belleza y complementos desde noviembre de 2014 en Olivenza. Al decretarse el estado de alarma el 14 de marzo vivió, junto al resto de profesionales del sector, la incertidumbre y evolución de las normas que han venido regulando el cierre o la apertura de los negocios. El pasado 4 de mayo reabrió al público con las nuevas condiciones en el centro de trabajo y tratando de cumplir con las normas de seguridad e higiene.

- ¿Cómo vivió los primeros días del estado de alarma? ¿Ha estado trabajando a domicilio?

- Al principio era como estar de vacaciones, pero a partir de los 15 días sentíamos una incertidumbre muy grande con los negocios cerrados y sin saber hasta cuándo y con mucho miedo al contagio. En mi caso particular, no he trabajado a domicilio. Nunca tuve intención, tanto por el bien de mis clientes como el mío propio.

- ¿Qué opinión le merecen las medidas tomadas por el Gobierno para el ámbito de la peluquería?

- Pues mira, medidas de seguridad tenemos muchísimas y la pequeña ayuda que nos están dando menos es nada... Pero ya veremos por donde sale todo esto...

- ¿Se ha acogido a algún tipo de ayudas para empresas y autónomos?

- En mi caso me acogí al cese de la actividad.

- ¿Cómo han reaccionado sus clientes habituales durante estas semanas? ¿Han seguido llamándole para trabajar?

- Pues al principio, como el resto de personas, lo tomaba como una situación que no te puedes creer que esta pasando... A partir de los diez días del estado de alarma, cuando teníamos esas malas noticias sobre la pandemia, cuando ya teníamos ese miedo de contagio y no sabíamos hasta cuando iba a durar, me llamaban para que las apuntara para en cuanto abriera ser las primeras.

- ¿De qué manera se está organizando en el centro de trabajo en los últimos días?

- ¡Tenemos mucho que trabajar! Trabajar, controlar las medidas de higiene y tener todo apunto una agenda muy llena e intentando seguir dando citas para no quedar a nadie para atrás.

- ¿Qué medidas ha tomado en el centro de trabajo?

- En estos momentos, para poder abrir, hemos tomado todas las medidas de seguridad que me han pedido las autoridades sanitarias, tanto para el trabajo, como para los clientes, materiales desechables, etc.

- ¿Qué dificultades está teniendo ahora para realizar su trabajo con respecto a antes del estado de alarma?

- Principalmente, el aforo, pues dadas las dimensiones del local, no tenemos más remedio que coger menos clientes para cumplir las normas de seguridad que nos indican.

- Al margen de las consecuencias socioeconómicas, ¿podría precisar algún aspecto positivo de esta crisis?

- Pese a todo lo malo de una pandemia como esta, ya hemos visto que en estas semanas de confinamiento se ha contaminado menos el medio ambiente, y personalmente hemos estado más cerca de nuestros familiares.