Francisco Vega Gómez, en su despacho de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UEx. / CEDIDA

«Estoy seguro de que las pruebas de la EBAU se celebrarán con las máximas garantías»

HOY Olivenza entrevista Francisco Isidoro Vega Gómez, docente en la Universidad de Extremadura, para analizar la realidad de la enseñanza universitaria durante el estado de alarma por la crisis del coronavirus

Juan Miguel Méndez
JUAN MIGUEL MÉNDEZ

Francisco Isidoro Vega Gómez (Olivenza, 22 de enero de 1987), es investigador en la Facultad de Económicas y Empresariales de la Universidad de Extremadura. En estos momentos imparte clases en el grado de Economía y cuenta a HOY Olivenza cómo se está llevando la docencia y el aprendizaje en la UEx en las últimas semanas ante la crisis del coronavirus.

- Se ha implantado por causas de fuerza mayor el sistema de enseñanza a distancia. ¿Cree que la Universidad de Extremadura está preparada tecnológicamente para ello?

- Nadie estaba preparado para esto que nos ha venido encima. Somos una universidad presencial, no una universidad online; por eso nuestra formación y nuestras infraestructuras están adaptadas para la docencia presencial. No obstante, si la pregunta es si tenemos una infraestructura tecnológica que permita dar docencia de calidad, la respuesta es sí. Eso sí, no es porque el sistema sea el mejor o el más caro, sino porque los profesionales que tenemos son increíbles. Pasa como con la sanidad. No tenemos el mejor de los sistemas, sino a los mejores profesionales del mundo. Y por raro que suene, el personal de la UEx en este ámbito son los mejores del país. No me cabe duda.

- ¿Qué dificultades se está encontrando el profesorado de la Uex para afrontar esta nueva realidad educativa?

- Los problemas fundamentales son las realidades de los/as alumnos/as y la realidad propia. Algunos viven en zonas donde la red no funciona bien (y eso hace que se les quede colgada la sesión), otros tienen en casa realidades complejas que les hace muy difícil concentrarse, otros tienen que compartir su ordenador con hermanos menores que están también en casa y no tienen ordenador propio… Esa es mi mayor preocupación y dificultad.

- Hay quejas por parte del alumnado en estos momentos, que tienen la incertidumbre sobre cómo serán las próximas evaluaciones, especialmente en las carreras más técnicas. ¿Cree que esta situación les va a perjudicar?

- Desde Rectorado y desde la dirección de mi Facultad se ha dejado bien claro que el hecho de retrasar la decisión sobre el tipo de evaluaciones se está haciendo para que no se vean perjudicados/as. Lógicamente, la situación es la que es, y si esto no mejora, habrá que buscar evaluaciones alternativas. La mayor parte del profesorado tenemos plan B desde el inicio de esta crisis sanitaria y garantizamos que nadie que haya trabajado la asignatura durante este tiempo se va a ver perjudicado.

- La denominada «brecha digital» también se nota en la Universidad. ¿Está empleando algún método para mitigarla entre su alumnado?

- Si tengo que ser sincero, existe mayor brecha digital entre ellos y yo que entre ellos mismos. No he tenido que tomar decisión alguna a este respecto. Casi el 100% del alumnado se maneja bien con las nuevas tecnologías. Y en cuanto al profesorado, el SOFD lleva años ofreciendo cursos sobre herramientas y metodologías online.

- ¿Cree que las autoridades académicas de la UEx están actuando con diligencia en estos momentos? El mismo rector ha levantado ampollas remitiendo posibles reclamaciones al ministerio...

- Eso no deja de ser una anécdota, y quienes lo conocemos de cerca sabemos que lo hace desde toda su buena intención. Antonio (Hidalgo) es de esas personas que se preocupan más por el fondo que por la forma, directo y claro, sin ambages. Fue el ministerio quien ordenó que se dejaran de dar las licencias para desplazarse, no la UEX, de ahí esa frase de «cualquier queja, al ministerio». La dirección está tan preocupada como cada uno de nosotros de esta situación, pero no debe ser nada fácil tomar decisiones en estas circunstancias en la que cada 24 horas tenemos un escenario diferente al del día anterior. Compadezco a todos y cada uno de los que tienen que estar tomando decisiones en esta época, desde el gobierno central hasta la UEx, pasando por la Junta de Extremadura. Es una situación horrible.

- Ante la inminencia de las pruebas de acceso a la universidad, ¿cree que el alumnado de Bachillerato se presentará a ellas con las máximas garantías?

- Que a nadie le quepa duda. Somos muchos los profesionales que año tras año nos ofrecemos para colaborar en la preparación y celebración de la EBAU, y siempre bien coordinados con secundaria. Estoy seguro de que se celebrarán con las máximas garantías.

- ¿Podría precisar algún aspecto positivo de esta crisis?

- En cuanto a la docencia, ha quedado patente que quienes pasamos muchas horas metidos en el SOFD año tras año, estamos mejor preparados para lo que sea, incluso para esto. Nos ha hecho ver la utilidad de la formación recibida a la que tantas horas dedicamos. Además, creo que esto nos ha unido más al alumnado. Conocer sus preocupaciones, su vida, sus limitaciones familiares… creo que nos hace más humanos y humanizados. En cuanto a la vida en general, creo que vamos a valorar muchas cosas, muchos privilegios y a muchas personas que antes pasaban desapercibidas. Así que espero que el aspecto positivo de todo esto sea que hemos aprendido y crecido a nivel personal y profesional. Cuando todo esto pase, ya veremos si ha sido así o no.