Pedro Enrique Núñez, con un ejemplar de su obra poética. / CEDIDA

«Mis últimas poesías fueron dedicadas a mi hija»

Pedro Enrique Núñez Vicente, escritor y docente en las Escuelas Parroquiales del Sagrado Corazón de Olivenza

Juan Miguel Méndez
JUAN MIGUEL MÉNDEZ Alconchel

Pedro Núñez (Olivenza, 20 de agosto de 1987) es docente en las Escuelas Parroquiales del Sagrado Corazón de Olivenza desde el 1 de septiembre de 2016. Enamorado del carnaval, entre sus múltiples aficiones está la de escribir. HOY Olivenza habla en exclusiva con él sobre 'Alegorías interrumpidas', un poemario que recoge la trayectoria e inquietudes del autor, recogidas en 20 poesías, que cuenta en verso diferentes vivencias de su vida y de lo que le rodea.

− ¿De dónde le viene la afición por la escritura? ¿Qué le llevó a escribir el libro?

- No sabría explicar donde comienza esta, más que afición, manera de plasmar en algún lado alguna alegría o mala experiencia.

Por poner un momento de cambio o de afianzamiento, podría decir que el día que empiezo a moverme en el mundo del carnaval, las murgas concretamente, es donde empiezo a desarrollar más esta faceta; aunque ya tenía alguna cosilla escrita por ahí con anterioridad.

− ¿Qué es lo que más le motiva e inspira para escribir?

- Pues todo lo que me acontece y rodea en esta vida. Por ejemplo, mis últimas poesías fueron dedicadas a mi hija, pero supongo que en el momento que retomemos el carnaval, los versos irán dedicados a la temática de este año, al disfraz o tipo con el que saldremos o a la actualidad de la que nutrimos nuestras letras.

− En esta obra literaria, ¿qué es lo que más destacaría de ella?

Creo que la respuesta a esta pregunta debe ser la madurez tanto personal como a la hora de escribir. Pero no me gustaría dejar atrás todos los detalles del libro, desde la portada (dedicada a la etapa de embarazo de mi mujer, culpable directa del cierre de muchas poesías a medio terminar) o las ilustraciones realizadas por mi amigo Alberto, hombre que conocí gracias al carnaval y que supo entenderme a la perfección.

− ¿Qué acogida ha tenido su libro entre su alumnado?

- La publicación oficial de la obra, cuando el libro llegó a mis manos, estábamos en pleno confinamiento, con lo que no pude darle demasiada visibilidad.

La verdad que tampoco era mi intención, era un libro para mí, para los míos; pero no voy a negar que cuando he tenido la oportunidad de utilizarlo en el aula con mis alumnos lo he hecho orgulloso, sobre todo ante la aceptación de mi clase y su interés por poder adquirir la obra por internet.

No hay mayor reconocimiento que un alumno llegue a tu clase al día siguiente de haberle compartido varias poesías del mismo, diciendo que ha comprado el libro en la página web.

− Está claro que el Carnaval también es su fuente de inspiración. ¿Cómo han llevado el no poder salir este año?

− Aunque no pudimos salir como estábamos acostumbrados, yo participo en el carnaval de Villafranca de los Barros, a la comparsa «Las del 13» y en el último carnaval cantamos también en Olivenza; se nos ofreció la oportunidad de crear cuartetos dentro de los grupos y así poder cantar algo.

Por motivos de distancia y tiempo no podía ir a ensayar, pero los dos grupos que nos representaron, cantaron coplas escritas por mí.

− ¿Algún avance para el Carnaval de 2022? ¿Con qué grupos sale y cómo se están organizando?

− Estamos terminando de confeccionar el grupo, como he dicho antes pertenezco a una comparsa del carnaval de Villafranca de los Barros, comparsa como las gaditanas que no tienen nada que ver con las de nuestro pueblo.

Poco se puede adelantar, tenemos el tipo decidido y ya tengo hecho el 30% del repertorio, el resto sigue en la mesa de creación.

Mi mujer y yo salimos juntos… De hecho, nos conocimos en esta comparsa y ahora con la peque vamos a ensayar los fines de semana y cuando se aproxime la fecha iremos algún día entre diario.

Ojalá podamos volver al carnaval de Olivenza, que nos acogió estupendamente.

− Como docente en las Escuelas Parroquiales, ¿cómo ha afrontado el inicio del presente curso?

- Con la ilusión que se merece empezar un nuevo curso con nuevo grupo, y con la esperanza de conseguir recuperar la normalidad. Por momentos ante la situación que seguimos viviendo, parece que falta alegría, a veces hasta cariño y hay muchos niños que necesitan ese tipo de gestos.

Además, también es vital para ellos la faceta de juego y diversión en el colegio. Son los grandes héroes de esta pandemia, nos han dado auténticas lecciones de estar y saber comportarse.

− Tras un año difícil de pandemia, ¿qué resaltaría de la docencia en este curso que se acaba de inaugurar?

- Con todo lo que vivimos durante el curso académico 2020-2021 donde todo era incertidumbre y miedo, pudimos demostrar que somos capaces de superar cualquier dificultad y hacer del centro escolar un lugar seguro.

Este año, siguiendo la línea del año pasado, se mantienen las medidas y esperamos poco a poco superar esta pandemia, pero se ha perdido el miedo y se está recuperando la ilusión por ser uno de los faros importantes en la vida de nuestros niños.

− Volviendo a la poesía… ¿Utiliza su creación literaria como metodología didáctica?

- En este mundo donde ser maestro se ha convertido más en burocracia que en otra cosa y por desgracia es en lo que más tiempo dedicamos; utilizar, ya no la poesía como metodología, pero invitar al alumnado a que escriban, a que se cuenten a ellos mismos sus cosas o simplemente lo que se les pase por la cabeza en ese momento.

Escribir siempre es beneficioso, tanto para saber expresarse ante cualquier situación donde se requiera, como para la vida misma.

− ¿Cuál será su próxima aventura creativa y literaria?

- Pues no quiero apresurarme en publicar nada nuevo próximamente. Es verdad que tengo varias poesías terminadas con vista a publicar un segundo y tercer libro (y hasta ahí), pero también tengo algunos retales de una novela juvenil que consiste en una crítica entre lo que era nuestra juventud y la juventud actual.