Inaugurada la restauración del retablo mayor de la iglesia de Santa María del Castillo de Olivenza

Autoridades civiles y eclesiásticas presentes en la inauguración. /J.M.M.P.
Autoridades civiles y eclesiásticas presentes en la inauguración. / J.M.M.P.

En las obras de restauración, entre 2016 y 2018, se han invertido 91.000 euros, dentro del convenio firmado entre la Iglesia y la Junta de Extremadura

Juan Miguel Méndez
JUAN MIGUEL MÉNDEZ

El pasado 29 de enero, con la presencia del arzobispo de Mérida-Badajoz, monseñor Celso Morga Iruzubieta, la consejera de Cultura e Igualdad de la Junta de Extremadura, Leire Iglesias Santiago, y el alcalde de Olivenza, Manuel José González Andrade, se procedió a la inauguración de la restauración del retablo mayor del templo de Santa María del Castillo, realizada de acuerdo al 'Convenio de colaboración firmado entre la Junta de Extremadura y las diócesis extremeñas para la conservación y revalorización del Patrimonio Cultural de la Iglesia'. Al acto asistieron también el párroco de Olivenza, Francisco Julián Romero Galván, el director del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Dirección General de Patrimonio, José Javier Cano Ramos, y el delegado episcopal para el Patrimonio Cultural, Agustín Velázquez Jiménez.

El retablo de Santa María es una buena muestra barroca dentro del estilo nacional de la época de Juan V de Portugal. Se caracteriza esencialmente por sugerir el aspecto arquitectónico de una fachada románica en un arco abocinado; es un retablo camarín que responde al tipo conocido como eucarístico, expositor o retablo sacramenta, cuya función transcendental es la exaltación de la Eucaristía. Se concibe como un gran arco de comunicación con el camarín.

«Valor del Patrimonio Común»

Leire Iglesias afirmó que las actuaciones realizadas son un trabajo modélico que la Junta de Extremadura ha materializado a través del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales dentro del convenio Iglesia-Junta de Extremadura que suponen «un importante retorno en Extremadura».

Según expuso en su intervención, este trabajo es «un ejemplo de cómo se puede abordar por dos países un patrimonio común», subrayando que se trata de «una obra que habla de un momento histórico, el reinado de João V, caracterizado por apoyar sin fisuras a las artes y a los intelectuales».

El retablo de esta iglesia, magnífico ejemplo jansenista en España, es una obra de 1723 caracterizada por un camarín profundo que permite resaltar la significación eucarística. Es un tipo de retablo que responde al tipo conocido como eucarístico o retablo sacramental.

La restauración de este retablo se enmarca en una línea de actuación de la Consejería de Cultura e Igualdad en materia de conservación del Patrimonio Cultural que tiene dos vertientes. La primera, la estrictamente investigadora, que pretende generar conocimiento, por un lado, y por otro, el avanzar hacia actuaciones integrales al abordar lo más valioso no solo de esta iglesia, sino del acervo cultural oliventino y extremeño.

En ese sentido, la consejera del ejecutivo autonómico afirmó que el objetivo de estas adecuaciones «no es otro que ofrecer a todos los ciudadanos y ciudadanas un museo abierto que conforma toda nuestra geografía».

Los trabajos

La actuación llevada a cabo es una obra compleja que se ha afrontado en dos fases entre 2016 y 2018. Una es la correspondiente al camarín del retablo mayor, que ya de por sí es una obra completa, y otra, la armadura que se abre al presbiterio, donde se encuentran los lienzos y la cerámica, es decir, una actuación estrictamente centrada en la carpintería y otra que atiende a las esculturas, los óleos, la madera y la cerámica.

Se trata de dos fases que han supuesto una inversión de 59.000 euros por una parte y de 32.000 euros por otra y que se encuadra dentro del convenio Iglesia-Junta de Extremadura.

Los trabajos han consistido en limpieza; fijación de elementos desprendidos: eliminación de cera y objetos ajenos al retablo; fijación de todas las capas, pictórica y dorados; ensamblajes de todas las maderas; reconstrucciones; desinsectación; fijación del armazón al muro, así como intervención en la armadura, las imágenes, los cuadros, el manifestador (sagrario) y la azulejería, además de trabajos orientados a la consolidación, reintegración y protección de la obra.

A continuación, se procedió a la restauración de los cuadros situados a ambos lados del presbiterio: la Adoración de los pastores, en el lado del Evangelio, y la Presentación del Niño en el Templo, en el lado de la Epístola; así como de los paneles de azulejos y de las seis esculturas policromadas. Todos estos elementos has sido limpiados, los cuadros han sido tensados, reconstrucción de piezas estructurales y protección final de todo el conjunto con un barniz.