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Una cuna es la pieza del mes, CEDIDA
El Meegs elige una antigua cuna como pieza del mes de febrero

El Meegs elige una antigua cuna como pieza del mes de febrero

La valiosa cuna de madera torneada forma parte de los fondos de almacén del Museo, su peculiaridad reside en que tanto el cabecero como el pie se suspenden de dos soportes verticales que se apoyan en dos pies cada uno esto hace que la cuna se pueda balancear

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Miércoles, 31 de enero 2024, 19:16

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El Meegs, Museo Etnográfico Extremeño 'Gonzáles Santana' de Olivenza expone como pieza del mes de febrero una valiosa y antigua cuna de madera.

La pieza fue donada por Encarnación Córdoba Pizarro en el año 2003 y desde entonces forma parte de los fondos del almacén del Museo.

Se trata de una cuna de madera torneada en su mayor parte. Tanto el cabecero como el pie se suspenden de dos soportes verticales que se apoyan en dos pies cada uno. Esto hace que la cuna se pueda balancear para mecer al bebé, además dispone de un somier de tablas.

Según reseña la web del Meegs, todos sabemos que una cuna es un tipo de cama para niños pequeños. Suele tener barandillas laterales o bordes altos para evitar que el niño pueda caerse o salir de ella. Algunas cuentan con la estructura necesaria para que se pueda mecer y ayudar a dormir al pequeño.

Como otros muchos inventos de la humanidad, añaden, es complicado conocer con exactitud el origen de la cuna. Gracias a los historiadores se sabe que las primeras fueron simples cestos de mimbre, similares al moisés cuya forma permitía hacer una pequeña oscilación, que facilitaba el sueño del bebé. Muchos pueblos utilizaron troncos de árbol vaciados.

En un vaso pintado procedente de la Atenas Clásica aparece el Dios Mercurio niño sentado sobre una cesta con asas.

También los gemelos fundadores de Roma, Rómulo y Remo, fueron mecidos por su madre en una canasta, la misma en que fueron abandonados Tíber abajo.

Entre los antiguos romanos la cuna era muy habitual en el ajuar. Solía tener forma de teja para facilitar el balanceo y contaba con una correa superior para transportarla.

En la Edad Media la cuna fue objeto de uso generalizado, tanto entre los poderosos como entre los campesinos.

En el siglo XV aparecieron las cunas colgadas del techo o suspendidas sobre dos pivotes protegidas con cortinas.

Ya entrado el siglo XVIII llega el lujo a este mueble, confeccionándose con materiales nobles, marquetería esculpida y relieves. Empleándose marfil, camafeos e incrustaciones de oro y plata.

En el siglo XIX se puso de moda en toda Europa el lit de parade francés o cama de lujo para niños ricos. Más que una cuna era como un pequeño trono para el bebé.

Después de este repaso por la trayectoria de la cuna, queremos destacar una, que forma parte de los fondos de almacén del Museo, como pieza del mes, finaliza la reseña.

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