El Museo de Olivenza expone collages del artista pacense Pedro de las Heras

Cartel de la muestra. /CEDIDA
Cartel de la muestra. / CEDIDA

La exposición de collages, titulada 'L'amordienda no tiene enmienda', homenajea al escritor oliventino Manuel Pacheco

Juan Miguel Méndez
JUAN MIGUEL MÉNDEZ

El Museo Etnográfico Extremeño 'González Santana' de Olivenza expone entre el 18 de enero y el 17 de febrero una muestra de collages del artista pacense Pedro de las Heras Salas titulada 'L'amor-dienda no tiene enmienda'.

De las Heras, natural de Badajoz, aprendió a dibujar de la mano de su padre y de su profesor, Manuel Fernández Mejías, en la Academia Central Politécnica y en la Escuela de Artes y Oficios 'Adelardo Covarsí'.

Por aquello de que «ningún poeta debía escribir un solo verso hasta que no viviera intensamente la vida» (Carta a un joven poeta, Rainer Maria Rilke), el artista marchó a París en el 68, abandonó la Universidad, emigró a Frankfurt con un mono a rayas o trabajó en la vendimia francesa, además de vivir, trabajar y exponer en Barcelona, tras lo que volvió a sus orígenes después de un largo periplo.

Posteriormente, marchó a trabajar a Madrid, y volvió a su ciudad natal, donde «sigue buscando sinergias entre los sentimientos y la razón: selecciona, analiza y ensambla fragmentos distintos para conformar una nueva realidad plástica, el collage, auténtico motor de cambio». Hasta la fecha ha expuesto en Mérida, Cáceres, Badajoz y en distintas localidades de la autonomía extremeña, según ha informado en nota de prensa el Museo Etnográfico de Olivenza.

Homenaje a Manuel Pacheco

Esta exposición titulada 'L'amordienda no tiene enmienda' trata de homenajear al rebelde con causa Manuel Pacheco, un «aperitivo» de cara al centenario de su nacimiento. Así, el primer bloque de collages se inspira en el libro de Pacheco 'Versículos satíricos'. El segundo se centra en el 'Homenaje íntimo a Manuel Pacheco', que los «sabáticos Josechu, Manuel Carlos y Pedro le regalan allá por los 70». Finalmente, el tercero se llama 'L'amour et la paix', mientras que el cuarto insiste en aquello de que es mejor 'Hacer el amor y no la guerra'.