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Ochenta y cinco niños y niñas de Olivenza protagonizan la procesión del Corpus Christi
Las tradicionales alfombras de sal volvieron a llenar de color las calles del centro histórico en una de las celebraciones religiosas más emblemáticas de la localidad
La ciudad de Olivenza vivió en la jornada del domingo una de sus celebraciones religiosas más arraigadas con la festividad del Corpus Christi, una cita ... que volvió a reunir a numerosos vecinos y visitantes en torno a la tradición, la fe y el patrimonio cultural.
Desde primeras horas de la mañana, decenas de personas trabajaron en la elaboración de las tradicionales alfombras de sal que adornaron las calles del centro histórico. Los diseños, confeccionados con esmero y creatividad, transformaron el recorrido procesional en un vistoso mosaico de colores que volvió a convertirse en uno de los principales atractivos de la celebración.
La organización de las alfombras de sal ha estado encabezada este año por la Real Archicofradía del Señor de los Pasos, en coordinación con la Comisión del Corpus Christi, la Parroquia de Olivenza, el Ayuntamiento y las distintas asociaciones y colectivos que colaboran cada año en esta tradición.
La tarde estuvo marcada por la celebración de la solemne eucaristía en la iglesia de Santa María del Castillo, tras la cual dio comienzo la tradicional procesión del Santísimo Sacramento. El cortejo recorrió diversas calles del centro histórico acompañado por la Filarmónica de Olivenza, representantes de las cofradías y hermandades de la localidad, así como por el alcalde y miembros de la Corporación Municipal.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la participación de los 85 niños y niñas que han recibido este año su Primera Comunión. Vestidos para la ocasión, los pequeños formaron parte del cortejo procesional, recorriendo el itinerario establecido por Plaza de Santa María, Francisco Ortiz, Caridad, Espíritu Santo, Plaza de España, Avenida de Portugal, Moreno Nieto, Plaza de la Constitución, Plazuela de la Magdalena, Ruperto Chapí y regreso a Plaza de Santa María.
La celebración también tuvo su reflejo en San Jorge de Alor, donde las alfombras de sal volvieron a ocupar un lugar destacado en las calles de la pedanía. Allí, los niños y niñas que han recibido la Primera Comunión compartieron igualmente protagonismo en una jornada marcada por la participación vecinal y el mantenimiento de las tradiciones.
El Corpus Christi continúa siendo una de las festividades más representativas de Olivenza, una celebración que combina devoción religiosa, patrimonio cultural y la implicación de toda la comunidad en la conservación de una tradición centenaria.