San Jorge de Alor dedica su campo municipal a Ángel Valerio González tras 46 años de entrega al club
El Pleno aprobó por unanimidad que las instalaciones deportivas lleven el nombre de una de las figuras más representativas del Club de Fútbol San Jorge, en reconocimiento a su dedicación desinteresada al fútbol local
El campo de fútbol de San Jorge de Alor ya se llama oficialmente Campo Municipal 'Ángel Valerio González', tras la aprobación por unanimidad de la propuesta en sesión plenaria. Con esta decisión, la localidad rinde homenaje a una persona cuya trayectoria ha estado estrechamente ligada a la historia y al desarrollo del Club de Fútbol San Jorge.
Ángel Valerio González ha dedicado 46 años de su vida al servicio del club, desempeñando una labor marcada por la entrega, el compromiso y el trabajo altruista. Su contribución ha sido fundamental para mantener viva la actividad de la entidad deportiva y favorecer que varias generaciones de vecinos hayan podido disfrutar del fútbol y crecer vinculadas a estos colores.
Su esfuerzo constante y su implicación desinteresada forman parte de la historia de una institución que constituye un punto de encuentro para deportistas, aficionados y familias de San Jorge de Alor. El campo municipal, escenario de numerosos encuentros y vivencias compartidas, quedará así ligado de manera permanente al nombre de una persona que ha contribuido durante décadas a sostener la vida deportiva de la ciudad.
El reconocimiento se extiende también a su familia, que ha permanecido a su lado y le ha acompañado durante todos estos años de dedicación al club. Su apoyo ha formado parte de una trayectoria que ha trascendido lo estrictamente deportivo para convertirse en un ejemplo de compromiso con la comunidad.
Con la nueva denominación, San Jorge de Alor deja constancia de su agradecimiento a Ángel Valerio González por casi medio siglo de trabajo y pasión por el fútbol. Un homenaje que permitirá que su nombre permanezca vinculado al campo municipal y a las generaciones que seguirán encontrándose en él, como símbolo de una historia construida con esfuerzo, generosidad y amor por el deporte.