Seis consejos básicos a tener en cuenta para protegerse ante inundaciones
Claves sencillas y directas para no convertir una emergencia en otra
REDACCIÓN
No convertir una emergencia en otra emergencia. Esta sería la premisa fundamental si hubiera que condensar en una sola las recomendaciones a la hora de afrontar cualquier tipo de emergencia. Podría añadirse una segunda igualmente básica: mantener siempre la calma. Y con esa tranquilidad como pauta de inicio, informarse primero y, a continuación, actuar en consecuencia.
A estas alturas del calendario, una de las emergencias más probables son las inundaciones, que de hecho Extremadura ya vivió nada más iniciarse el otoño. Ante la posibilidad de que puedan producirse este tipo de incidencias de origen natural a lo largo de las próximas semanas y meses, la Junta de Extremadura aclara de forma sencilla y directa cómo debe actuar la población, siguiendo estos seis consejos de autoprotección.
1. Informarse a través de fuentes oficiales, como las redes sociales del 112 Extremadura
Ante una situación de riesgo, la información fiable es la mejor herramienta de protección. Las fuentes de referencia son los canales del 112 Extremadura, los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) o los perfiles oficiales de la Junta de Extremadura. Cuando la situación lo requiere, Protección Civil envía alertas mediante el sistema ES-Alert directamente a los teléfonos móviles de quienes se encuentran en la zona afectada. Las autoridades piden no dar por buena la información que circula por WhatsApp o redes sociales sin contrastar y tomarse en serio los avisos: una alerta no significa que vaya a producirse una emergencia, sino que existe un riesgo y conviene extremar la precaución.
2. Evitar desplazamientos
No salga a la carretera durante un episodio de lluvias intensas si el viaje no es imprescindible. El vehículo transmite una falsa sensación de seguridad. Una corriente de agua puede desplazarlo y la vía puede inundarse en cuestión de minutos, sobre todo en vados, pasos inferiores y tramos próximos a cauces. Si el desplazamiento es inevitable, conviene informarse antes del estado de las carreteras y no atravesar nunca un tramo cubierto de agua: no se sabe qué profundidad tiene, si el firme ha cedido o qué fuerza lleva la corriente. Dar la vuelta, recuerdan los técnicos, siempre es mejor que quedar atrapado.
3. No bajar a sótanos o garajes
Los sótanos, garajes y aparcamientos subterráneos son de los primeros espacios en inundarse y de los más peligrosos cuando el agua irrumpe con fuerza. Protección Civil y 112 Extremadura insisten en que nunca se debe bajar a ellos para sacar el coche o rescatar enseres, ya que es uno de los momentos en los que una persona puede quedar atrapada más fácilmente. La prioridad es ponerse a salvo y olvidarse de los objetos materiales, que pueden reponerse.
4. Alejarse de ríos, barrancos y cauces fluviales, aunque estén secos
Un arroyo o barranco seco puede convertirse en pocos minutos en un torrente, ya que el agua puede proceder de lluvias caídas aguas arriba, aunque en el lugar apenas llueva. Por eso Protección Civil y 112 Extremadura piden no fiarse de lo que se ve por la ventana y evitar las zonas próximas a cauces, ramblas y barrancos. Acercarse a un río crecido para hacer fotos o vídeos es, además, uno de los errores más frecuentes: el terreno puede perder estabilidad y provocar desprendimientos. Si las autoridades piden alejarse de una zona, hay que hacerlo.
5. Subir a plantas altas si se observa que el nivel del agua es elevado
Si el agua comienza a entrar en la vivienda, lo más seguro es desplazarse hasta una planta superior o hasta la zona más elevada del inmueble. Antes, y solo si puede hacerse sin riesgo, conviene cortar el suministro eléctrico y el gas. En general, si la vivienda es segura, es preferible permanecer en ella que salir a la calle, salvo que los servicios de emergencia ordenen la evacuación. En este caso, deben seguirse sus indicaciones. Tener preparada una pequeña bolsa con documentación, medicación, agua, linterna y batería para el móvil facilita una salida rápida.
6. Mantener limpios sumideros, desagües, canalones y sistemas de evacuación de agua
Algunas de las inundaciones que se producen en viviendas se deben a que el agua de lluvia no encuentra por dónde salir. Hojas, tierra, ramas o residuos acumulados en canalones, bajantes, sumideros y desagües pueden obstruirlos y provocar que el agua se embalse en tejados, terrazas, patios o garajes y acabe filtrándose al interior. Por ello, Protección Civil aconseja revisar y limpiar estos elementos de forma periódica, especialmente al inicio del otoño y antes de los episodios de lluvias previstos.
1.566 voluntarios y 103 agrupaciones
Extremadura cuenta con 103 agrupaciones locales de voluntarios de Protección Civil, que suman 1.566 voluntarios y conforman una red básica en la prevención y atención a las emergencias. Su función es colaborar en la protección de la ciudadanía antes y durante una emergencia y entre sus grandes valores destaca el conocimiento del territorio. También participan en búsquedas de personas desaparecidas, inundaciones e incendios forestales, además de en dispositivos preventivos en ferias, conciertos, fiestas, pruebas deportivas y otros eventos masivos. Su movilización la decide el servicio de Protección Civil según los recursos necesarios y la zona afectada, y una vez activados actúan bajo las instrucciones de los responsables de la emergencia. Para ser voluntario basta con dirigirse al ayuntamiento. No se exige ser bombero, sanitario ni tener experiencia previa, sino ganas de ayudar, compromiso y responsabilidad.